Antonio de Egipto
(Sevilla, 1975)
Vinculado al mundo
del libro en lo profesional y lo emocional. Diplomado en Biblioteconomía y
Documentación por la Universidad de Granada, ejerció como librero, dirigió la
editorial El Páramo, en 2012 fundó el sello independiente Bandaàparte Editores. Ha publicado los libros de poemas: Desnudos en la ciudad (2006), La Maleta (Depapel, 2009), Un tiempo de bosques salvajes (Depapel,
2013) y Verdades universales (Detorres, 2015); ha participado en obras
colectivas: El árbol talado que retoña:
homenaje a Marcos Ana (El Páramo, 2009), A Pablo Guerrero en este ahora (El Páramo, 2010), Picasso (Cuadernos de Roldán, 2010), Patxi Andión, con toda la vida por delante (Huerga
& Fierro, 2011), Poesía amiga y otros
poemigas para Aute (Neverland, 2014). Ha sido invitado a: Vociferio “Festival de Poesía Escénica de
Valencia” 2011 y Cosmopoética. Poetas
del Mundo en Córdoba, 2012 y 2013. Entiende la poesía como un espacio vivo
en sintonía con otros lenguajes, prueba de ello es el espectáculo
poético-musical La Maleta, junto a la
banda Añadidos; y el experimento de
electropoesía Somos Amables.
¿De qué le salva la poesía?
Del ritmo de los días.
¿Un verso para repetirse siempre?
(Con permiso 4 versos,
para entender todo lo que vendrá después)
Me celebro y me canto a
mí mismo. / Y lo que yo diga ahora de
mí, lo digo de ti, / porque lo que yo tengo lo tienes tú y / cada átomo de mi
cuerpo es tuyo también.
¿Qué libro debe estar en todas las bibliotecas?
Barriendo para casa... te
diré que... “Y mientras Roma ardía” de Raúl Bernal. Porque es un poemario
valiente de un músico que maneja la sencillez del lenguaje para salvar la
distancia que pensó que había -con total honradez- entre hacer canciones y
poemas. El resultado es tan hermoso que ha seducido a muchos lectores puristas
de poesía.
Amor, muerte, tiempo, vida…, ¿cuál es el gran tema?
No hay un solo tema
posible, al menos no de los universales. Para mí, el gran tema es la
transformación, cómo cambiamos el punto de vista, cómo crecemos o decrecemos,
cómo convertimos los temas universales en cruces de caminos.
¿Qué verso de otro querría haber escrito?
No me gusta la usurpación
de identidades, pero no os dejaré sin pregunta: La aurora llega y nadie la
recibe en su boca, de Lorca.
¿Escribir, leer o vivir?
Vivir, vivir leyendo y
escribir para canalizar lecturas y vivencias.
¿Dónde están las musas?
Mis musas son
habitualmente nocturnas y tienen que ver con el silencio o con la capacidad de
escapismo de lo diario. En esos momentos vienen con más soltura, pero las
ideas, imágenes y versos de los que parte un poema llegan en cualquier momento
y hay que tener un lugar donde apuntarlo, sino se evapora.
¿Qué no puede ser poesía?
No puede ser una excusa
para el triunfo de los egolatras. Y ni mucho menos un espacio vedado a unos
pocos. Así que cualquier grieta es buena para recibir a los que nunca se
acercarían. Por eso defiendo siempre que hay que salir de los círculos y
circuitos y enfrentar la poesía a otros públicos, sin miedo.
¿Cuál es el último poemario que ha leído?
Juego desigual de Matilde Cabello; primer premio de
poesía Juana Castro, publicado por Renacimiento. Con versos de una belleza
desgarradora.
Si todos leyéramos versos, el mundo…
No sería distinto, pero
sí tendríamos la capacidad de verlo todo con otra mirada.
Tres autores para vencerlo todo.
Tríos ganadores hay
muchos. Mis favoritos siempre han sido: Federico García Lorca, Walt Whitman y
Jack Kerouac; con esos ganamos seguro, tienen la fuerza, la entereza y la
sensibilidad. Pero también podría vencer con Ángel González, Mark Strand y Luis
Cernuda.
¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?
El teclado es mi primera
opción, smartphone cuando es lo único que tienes a mano para preservar una
idea, y papel y lápiz cuando estoy de vacaciones.

Interesante entrevista. Muy acertada la formulación de las preguntas y hermosas respuestas cargadas de una gran sensibilidad poética.
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