SANTIAGO DE NAVASCUÉS
Pamplona, 1993
Es estudiante de doctorado en Historia Contemporánea por la Universidad de Navarra. Es aficionado a la literatura, al cine y al jazz. En su tiempo libre toca la guitarra y escribe cuentos y poemas. Su primer poemario, Otro cielo, es ganador del XX Premio Alegría de Poesía (2016).
¿De qué te salva la poesía?
De
la rutina, de la mediocridad. Leer o escribir poesía me da armas para
enfrentarme a la vida cotidiana, a la lucha del día a día.
¿Un verso para repetirse siempre?
"Siempre
la claridad viene del cielo", de Claudio Rodríguez.
¿Narrativa, teatro, ensayo… o
sólo poesía?
Suelo
leer por temporadas. Habitualmente leo narrativa y poesía. Me gustan las
biografías, la novela negra y la mayoría de los clásicos. En las épocas en las
que leo poesía, suelo leer también ensayos para profundizar. Últimamente me
está interesando el mundo de los diarios.
¿Qué otras disciplinas artísticas
practicas?
Siempre
he dibujado, desde pequeño, y aunque lo he dejado con el tiempo, me sigue
gustando la pintura. Y desde los quince empecé a tocar la guitarra clásica, que
sigo tocando siempre que puedo.
¿Cuándo comenzaste a escribir
poesía?
En
la universidad, cuando empecé a leer de verdad poesía. Por supuesto, antes
había escrito cosas que es mejor olvidar, porque hasta que no me puse a leer en
serio, no supe bien qué era la poesía. Mis primeros versos los escribí por
inercia, mientras leía a los grandes.
¿Qué crees que define tu obra?
Cuando
escribo no me suelo plantear un objetivo poético, ni una forma de escritura
concreta. Luego, cuando doy a leer mis poemas a conocidos, me llegan las
críticas y veo cómo me definen. Varios han señalado, por ejemplo, que son
versos de historiador por su contenido de lugares y tiempos. Yo diría que me
define bien la búsqueda de la luz y la claridad en el verso.
¿La poesía está de moda?
Me
temo que no. Creo que, por el contrario, están de moda la autoayuda y las
frases “inspiracionales” que considero en su gran mayoría vacías y falsas. A
eso algunos lo llaman poesía. Pero la poesía nunca ha estado de moda, así que
no hay nada extraño en ello.
¿Crees que faltan referentes en
la poesía?
No
creo que falten referentes. Hay muchos poetas buenos en la actualidad, y la
mayoría son conocidos. Lo que falta, quizás, es gente que busque referentes.
¿Qué pretende uno cuando escribe?
Yo
pretendo decir algo que no podría decir de otra manera. Dejo constancia de algo
sobre lo que necesito pensar, que me llama la atención, que me alegra o me
entristece. Me ayuda a entenderme a mí mismo y a todo lo que me rodea mejor.
¿Qué libro debe estar en todas
las bibliotecas?
Retorno
a Brideshead.
Amor, muerte, tiempo, vida…,
¿cuál es el gran tema?
Quizás
por ser joven la vida y el amor son los temas que más conozco. Pero creo que no
se puede hablar de vida sin muerte ni de amor sin tiempo. Son dos caras de la
misma moneda. Pero si tuviera que quedarme con uno, diría que, al final, el que
sobrevive, como dice Quevedo, es el amor (polvo serán, mas polvo enamorado).
¿Qué verso de otro querrías haber
escrito?
Hay
demasiados. Ahora mismo me gustaría haber escrito "Mujer el mundo está
amueblado por tus ojos".
¿Escribir, leer o vivir?
Todo
junto y revuelto. Leer y vivir es un continuo.
¿Dónde están las musas?
En
cualquier parte. En mi caso se suelen aparecer en los viajes. Escribo mucho en
los trenes, los aviones y los autobuses. También acuden en los momentos
especialmente silenciosos, durante un paseo, al atardecer o de madrugada.
¿Qué no puede ser poesía?
El
contenido de la poesía puede ser prácticamente cualquiera. Sin embargo, creo
que la poesía se distingue por la belleza de su forma, de su expresión. Un buen
poema nunca deja indiferente, ni se repite porque siempre encuentra formas de
expresión originales. Muchas veces se incluyen textos en la categoría de
"poéticos" por el mero hecho de rimar (pienso en algunos cantautores
o en el rap). En ese sentido, estoy de acuerdo con Nicanor Parra en que uno de
los vicios del mundo moderno es la exaltación del folklore a la categoría de
espíritu.
¿Cuál es el último poemario que
has leído?
Gloria,
de Julio Martínez Mesanza.
Si todos leyéramos versos, el
mundo…
La
verdad es que no me lo imagino y, por lo general, no me gustan las utopías. No
sé si el mundo sería mejor o peor. La poesía, como todo, puede hacernos mejores
o peores, pero eso depende de nuestra libertad. Leer, en general, nos haría
mucho más críticos y más educados a todos.
Tres autores para vencerlo todo.
Jorge
Luis Borges, Emily Dickinson y Adam Zagajewski.
¿Papel y lápiz, teclado o
smartphone?
Para
escribir poesía, suelo tomar notas en mi smartphone. Luego las paso a papel
para corregirlas y escribir propiamente el poema. Para todo lo demás (cuentos,
apuntes, pensamientos), suelo escribir en una libreta y, además, desde hace un
tiempo llevo un diario.

Fantástica entrevista y un joven magnífico. Genial!
ResponderEliminarMuy buenas respuestas. Enhorabuena.
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