Ángel Muñoz Rodríguez
(Madrid, 1977)
Cursó estudios de Historia del Arte en la Universidad
Complutense de Madrid. Como escritor ha publicado “Ya no leo tebeos de
Wonderwoman” con la editorial digital Groenlandia Ediciones y su segundo
poemario hasta la fecha titulado “Como Ulises en una cacharrería” en Octubre de
2010 con la editorial Bohodón Ediciones. Apariciones puntuales en revistas
literarias en formato papel y digital con algún poema. Reseñado en el periódico
dominicano “HOY” en Enero de 2010, sección cultural. Su otra pasión es la
fotografía, colaborando en pequeños medios, portadas e interiores de libros
(“Cartas de un recién llegado y Otros Poemas” de José Luis Pasarín Aristi) y
exposiciones en diversos locales de la geografía madrileña que tienen a bien
prestarle su espacio. En la actualidad disfruta de la música y los conciertos,
los amigos, el cine y los viajes, mientras tanto prepara un par de proyectos
que le tienen bastante ilusionado.
¿De qué salva la
poesía?
Salva
del tedio, de esos espacios desaprovechados que malgastamos. Nos salva de la
insensibilidad en la que las prisas de esta sociedad consumista nos hunde. Tal
vez, incluso, al leer a otr@s, a mí me salva de saber que no soy yo el únic@
que siente o piensa de una determinada manera, que no soy un extraño, aunque
tampoco me importaría serlo.
¿Un verso para
repetirse siempre?
Y ya jamás
volverá a ser el
mundo como era,
de Roger Wolfe.
¿Qué libro debe
estar en todas las bibliotecas?
Todos
y ninguno. Me explico. Todos los libros, bien en prosa bien en verso aportan,
suman algo. El problema es que una vez leídos, en muy contadas ocasiones
volvemos sobre ellos, es algo que he comprobado con los años. La cuestión sería ver quién reúne el valor de
deshacerse de esos poemarios o novelas para que otros nuevos ocupen su lugar.
Es una cuestión de espacio, al menos en mi caso, al vivir en un piso pequeño.
Si
tuviera que mencionar cinco poemarios que yo tengo y considero vitales son: “Poeta en Nueva York” de García Lorca, “Todos nosotros” de Raymond
Carver, “La Casa Roja” de Juan Carlos Mestre, “La ciudad” de Karmelo Iribarren e “Hilos”
de Chantal Maillard.
Amor, muerte,
tiempo, vida… , ¿cuál es el gran tema?
Da
igual, creo que todo es poetizable. Lo único que se necesita es el prisma
adecuado. Una bolsa de plástico llevada por el aire. Un anciano sentado en un
banco y dándole de comer a los pájaros. Dos niños jugando en la calle. Qué mas
da. No creo que exista un gran tema.
¿Qué verso de
otro querría haber escrito?
En Cavalo Morto
las sandías son mujeres semidormidas que tienen en medio del corazón el ruido
de un manojo de llaves, de Juan
Carlos Mestre.
Es
precioso, visual, genuino, admirable.
¿Escribir, leer
o vivir?
Vivir,
leer y escribir. Ese es mi orden. Lo más importante es vivir, acumular
experiencia. Después leer, devorar libros. Y por último, si así se desea,
escribir. No se puede escribir si no se
vive o no se lee. Aquel que escribe sin vivir y sin leer está falseando, mintiendo,
y la poesía si algo debe ser es honesta, honesta con uno mismo (con el que la
escribe) y honesta con el lector.
¿Dónde están las
musas?
Donde
te pillen. Da igual la hora y el sitio. Más que musas yo lo llamaría ganas,
impulso.
¿Qué no puede
ser poesía?
Aquello
que se ha escrito y sobre lo que no se ha vuelto, lo que no se ha revisado. La
poesía, no lo olvidemos, es un arte, un oficio, y por tanto requiere de un
momento de creación, un momento de reposo y reflexión y un momento de
corrección.
A
día de hoy se publican muchas cosas que están escritas de manera impulsiva y se
nota a la legua que no han sido trabajadas por el autor. Eso no es poesía.
¿Cuál es el
último poemario que ha leído?
Guardia Nativa de Natasha Trethewey. Premio Pulitzer de
Poesía en el 2007.
No
soy de premios, pero al ver este poemario en los estantes de una librería de
viejo en Madrid, me llamó la atención. Soy un enamorado de la poesía
norteamericana, no de la generación Beat, pero Sharon Olds, Raymond Carver
o Mary Jo Bang son poetas, para mí,
de cabecera.
Quiero
indagar más sobre esta mujer que he descubierto con este libro. Buscar más
lecturas de Natasha Trethewey.
Si todos
leyéramos versos, el mundo…
Seríamos
demasiado parecidos. Amo la diversidad.
Tres autores
para vencerlo todo.
Raymond
Carver, Chantal Maillard y Federico, sí, Federico García Lorca.
¿Papel y lápiz,
teclado o smartphone?
Papel
y lápiz siempre. Teclado para pasar a limpio. Smartphone nunca.

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