Javier Lorenzo Candel
Albacete, 1967
Entre su obra cabe destacar los libros de poemas: Visiones al costo (Barcarola 1997), Hotel Central (Sial, 2002), Juegos de Construcción (Visor, 2004), Ecosistemas (Visor 2007), Amoretti o las tribulaciones de John Thomas Farwell (Biblioteca Nueva, 2010) y Territorio frontera (Visor, 2012). Ha recibido, entre otros, los premios Barcarola, Fray Luís de León, Emilio Alarcos, Antonio Machado, este último convocado por la Fundación de Ferrocarriles Españoles con “La tierra que persigue” (FFE 2006), y Jaime Gil de Biedma. Como ensayista ha publicado, en colaboración, el libro El milagro de Cervantes, y ha editado y prologado el libro de artículos de Antonio Martínez Sarrión, Preferencias.
¿De qué le salva la poesía?
No sé
bien si la poesía salva o condena al poeta. Salva o condena al pensamiento, a
la acción poética, a la sensibilidad, a la celebración o al miedo. En cualquier
caso, parecer ser que vine al mundo para escribir. Ni lo elegí ni sé hacer otra
cosa.
¿Un verso
para repetirse siempre?
Quizá el
verso de cierre del poema de Luis Rosales: "que no te falte yo como me
faltas.". Pero también puedo decir que voy por la vida repitiéndome versos
constantemente.
¿Qué libro
debe estar en todas las bibliotecas?
Lo mejor
sería que todas las bibliotecas estuvieran en un libro. Últimamente vivo la
experiencia muy gratificante de la lectura de algunos libros
"afluente". Esa es la mejor de
las experiencias lectoras.
Amor,
muerte, tiempo, vida…, ¿cuál es el
gran tema?
Son todos
los que citas los grandes temas de la poesía universal. Últimamente ando
escribiendo sobre otro de los grandes: La culpa.
¿Qué verso de
otro querría haber escrito?
Cualquiera
de los de Angel González, por citar un español. En el territorio universal, los
del inagotable Edward Thomas.
¿Escribir,
leer o vivir?
Leer
mucho para sentirse vivo; y, después, escribirlo.
¿Dónde están las
musas?
En el
espacio que ocupa la culpa al que antes me refería. Intentan purgarla y actúan
sobre los más sensibles.
¿Qué no puede
ser poesía?
La que
carece de dos elementos imprescindibles, sentimiento y sensibilidad (sean estos
del carácter que sean). Se puede desprender de ello que no solo en la poesía
hay poesía.
¿Cuál es el último
poemario que ha leído?
Dos. Un
magnífico último libro de José María Álvarez, "Seek to know no more".
Y un libro de prosas con carácter marcadamente lírico, "El
desapercibido" de Antonio Cabrera.
Si todos
leyéramos versos, el mundo…
Desaparecería
de tanta indulgencia.
Tres autores para
vencerlo todo.
Tres
puntos cardinales: Ángel González, elixir de la eterna juventud, Shakespeare,
brújula necesaria hacia el paraíso, y Borges, espada afilada para herir a la
ignorancia.
¿Papel y
lápiz, teclado o smartphone?
Depende
del género al que dedique mi literatura. Todo es soporte.

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