Javier Vayá
Valencia, 1973
Javier Vayá Albert (Valencia, 1973). Es poeta, escritor y
blogger aunque ha desempeñado diversos trabajos ajenos al mundo de la
literatura. Apasionado del mundo del cine ha colaborado escribiendo sobre el
séptimo arte y literatura en diversos medios digitales como Cinetelia, Papel de periódico, Achtungmag, La huella digital o Entre
Tanto Magazine.
Desde el 2009
administra el blog Actos
invisibles en el que publica
relatos, poemas y reflexiones personales. Su cuento “La fuerza de la costumbre”
fue uno de los ganadores del concurso “Ciudad Mínima” y forma parte de
la antología del mismo nombre. Ha participado en antologías como Vinalia
Trippers, Buffet Libre, del
colectivo Valencia Escribe o Lit Off Bowie de La Galla Ciencia.
Suele recitar sus poemas por los
locales de la ciudad y participa asiduamente en eventos como Slam Valencia,
Versonalidad o Vivir en verso. Es autor del libro de
relatos y poemas El peso de lo
invisible (Alacena Roja,
2014) y del poemario Ascendiendo a lo
hondo (El petit editor, 2017)
¿De qué le salva la poesía?
De lo gris.
Del mundo. De mí. De lo mal que nos entendemos el mundo y yo.
¿Un verso para repetirse siempre?
“que la
poesía es como el pan, de todos” de Roque Dalton. Refleja completamente cómo
entiendo la poesía.
¿Qué libro debe estar en todas las
bibliotecas?
Demasiados,
creo que nadie debería quedarse sin leer los cuentos completos de Poe, Rayuela
de Cortázar o Poeta en Nueva York de Lorca, a Baudelaire, Sylvia Plath o Anne
Sexton, pero tampoco a tanto escritor imprescindible fuera del foco mediático:
El lenguaje de los puños de David González, Los cuadernos del Hafa de Pablo
Cerezal, Economía de guerra de Ana Pérez Cañamares…
Amor, muerte, tiempo, vida…, ¿cuál es el
gran tema?
La vida en
definitiva es la que contiene todo lo demás.
¿Qué verso de otro querría haber escrito?
Demasiados
también. Cualquiera de Leopoldo María Panero o Rimbaud. Uno en especial
incrustado en mi sangre: “Te amo con la furia del que odia a muerte” de Álex
Portero.
¿Escribir, leer o vivir?
Para mí
escribir es como respirar, y sin respirar no se puede vivir al igual que para
escribir es vital leer.
¿Dónde están las musas?
En los
últimos Metros o autobuses de la jornada, en las colas del paro o el mercado.
Buscando comida en los contenedores o sirviendo cafés tras una barra. En el
parnaso cotidiano.
¿Qué no puede ser poesía?
No creo que
exista nada que no pueda ser poesía.
¿Cuál es el último poemario que ha leído?
Topo de
David Trashumante.
Si todos leyéramos versos, el mundo…
Me
encantaría contestar que sería mejor, pero sinceramente no lo creo. Conozco
gente deleznable que lee versos e incluso los escribe. Incluso muchos votantes
del PP leen versos.
Tres autores para vencerlo todo.
De nuevo me
cuesta decantarme solo por tres. Por no repetir a quienes ya he mencionado:
Francisco Umbral, José Ángel Valente, Allen Ginsberg.
Si me
preguntas mañana te diría otros.
¿Papel y lápiz, teclado o smartphone?
Papel y
lápiz y Smartphone para tomar notas y apresar versos e ideas y teclado para
desarrollar y dar forma definitiva.

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